En el relato de Cláudio Leite, los nuevos levantamientos tenían usuarios que los esperaban. Los viernes cargaba datos de vuelos en Maply y el lunes temprano recibía consultas sobre los procesamientos. No preguntaba únicamente topografía: también necesitaban la información los equipos de medición, planeamiento e ingeniería de campo.
Maply publicó la entrevista en 2023. En ese momento, Cláudio se desempeñaba como supervisor de topografía en la sección técnica de Construtora Barbosa Mello (CBM), en Canaã dos Carajás, estado de Pará, Brasil. Su experiencia corresponde a obras de ampliación de una zona industrial vinculada a un proyecto minero brasileño.
El caso permite observar cómo una actualización periódica se conectaba con reuniones, seguimiento de trabajos y solicitudes al cliente. La información tenía un lugar en la coordinación de la obra, además de su valor como registro visual.
Una rutina compartida entre áreas
Cláudio describió una actualización semanal de la plataforma, con carga de nuevos vuelos los viernes. Al comenzar la siguiente semana, distintas áreas consultaban por los resultados del procesamiento. Los datos se utilizaban para discutir decisiones y seguir el avance de obras civiles y movimiento de tierras.
Según su relato, en las reuniones había participantes con Maply abierta para revisar el progreso semanal. Esto daba a las áreas una referencia visual al conversar sobre el trabajo ejecutado y las actividades siguientes.
Los acopios de agregados muestran cómo cambiaba el acceso a la información. Antes, Cláudio calculaba los acopios cada 15 días, con trabajo de campo y procesamiento. En la rutina que presentó, planeamiento ingresaba a la plataforma y realizaba allí la medición. El plazo anterior describe el proceso de origen; no representa un ahorro medido ni permite deducir una nueva frecuencia fija de inventario.
Información antes de movilizar equipos
Para el entrevistado, el principal beneficio era el seguimiento del avance de obra. Explicó que, durante la ampliación industrial, la plataforma ayudaba a identificar y tratar interferencias antes de movilizar personal a determinados frentes de trabajo.
También relató un uso concreto en la comunicación con el cliente: enviaba una imagen acompañada de un cálculo para solicitar la autorización de un frente y la liberación de una máquina. Esa combinación aportaba contexto visual y cuantitativo a la solicitud.
Cláudio vinculó esta forma de consultar los datos con menos desplazamientos para obtener información ya disponible y con la posibilidad de detectar interferencias o errores constructivos con anticipación. En su percepción, contribuía a ahorrar tiempo, mantener plazos y evitar retrabajos. La entrevista no incluye una medición financiera ni porcentajes de mejora.
El ejemplo ayuda a ubicar el uso del levantamiento dentro del proceso: una observación servía para preparar una decisión antes de la movilización. No quedaba limitada a una presentación posterior del avance.
Evidencias para conversar con el cliente
Al cierre de cada mes, el equipo se reunía con sus clientes para presentar mediciones y avance físico. Cláudio señaló que utilizaban la plataforma para mostrar resultados visuales y cuantitativos, incluyendo comparaciones entre diferentes fechas.
La ortoimagen apoyaba la aclaración de divergencias. Según el entrevistado, mostrarla ayudaba a resolver desacuerdos al revisar la obra con el cliente. La imagen permitía señalar el sector discutido y relacionarlo con las mediciones y los cambios observados.
El relato muestra el uso de evidencia durante la revisión. La aceptación de una medición seguía formando parte de la conversación y de los acuerdos entre las partes; la entrevista no describe una aprobación contractual automática.
El aprendizaje comenzó en otro proyecto
Cláudio conoció la aerofotogrametría en una obra del ámbito aeroportuario en Rio Grande do Sul, al sur de Brasil. Al principio, el drone se utilizaba para filmaciones. Él contó que comenzó a estudiar por iniciativa propia y realizó vuelos de aprendizaje durante la pandemia, cuando aumentaron los intervalos entre movimientos del aeropuerto. La entrevista no detalla las autorizaciones ni la planificación de esos vuelos históricos.
En esa etapa utilizaba un software de procesamiento sencillo y luego extraía y modelaba los datos manualmente. Todavía no trabajaba con una plataforma que reuniera visualización, análisis y colaboración.
Un superintendente le presentó Maply y destacó la comparación de levantamientos para observar el avance físico entre fechas. Cuando Cláudio llegó al proyecto de Pará, la plataforma ya se usaba en el equipo.
La confianza requirió revisar los datos
La imagen visualmente detallada no eliminó sus dudas iniciales sobre la exactitud. Cláudio explicó que al principio tenía acceso de visualización y buscaba comprender la confiabilidad de la información para las tareas de topografía.
Aunque las cuadrillas de campo ya habían realizado pruebas, decidió hacer sus propias comprobaciones. Describió la superposición de una capa del proyecto, la revisión de las bases y pruebas de cotas. Esas observaciones, según contó, aumentaron su confianza en los resultados.
El testimonio no incluye valores de error, evaluación independiente con puntos de comprobación ni un protocolo de ensayo documentado. Por eso, su valoración corresponde a esa experiencia y no establece una especificación de exactitud para otros proyectos.
Una referencia para organizar el seguimiento
La experiencia de CBM conecta una cadencia de actualización con destinatarios y decisiones concretas. Para evaluar una rutina similar, conviene identificar quién necesita cada entrega, en qué reunión se revisará y qué comprobaciones requiere antes de usarla.
La Plataforma Maply ofrece mapas, modelos, mediciones y comparación de levantamientos para apoyar esas revisiones. Cada obra necesita acordar sus propios plazos, productos y criterios de aceptación.
Para conversar sobre un proceso de seguimiento, contacte a Maply con un levantamiento, una reunión recurrente y la información que su equipo necesita llevar a ella.



